El consumo de aceite

El consumo de aceite es muy cambiante y por eso debemos analizarlo caso por caso; el modelo de motor, el tipo de trabajo que realiza y hasta las costumbres del conductor.

Todos los motores consumen un poco de aceite.

Hemos dejado atrás aquellos relatos sobre los viejos motores diésel que no consumían nada de aceite en toda su vida útil. ¡Claro! tenían 5 aros de pistón, incluyendo alguno en la parte baja de la falda del mismo. Eso era un laberinto inexpugnable para el aceite, que no podía subir ni siquiera para lubricar a los aros de compresión superiores, que así quedaban expuestos a un desgaste rápido. Además la potencia era baja, la vida útil reducida y el rendimiento insatisfactorio para una operación que hoy no sería rentable.

Hoy podemos decir que la mayoría de los diseños de motores tienen dos aros de compresión y otro de control de aceite y nos hemos acostumbrado a la duración de unos 400.000 km para nafteros y más de 2.000.000 de km para camiones y ómnibus ruteros, con confiabilidad y rendimiento aceptables. Esto se logra con tecnología de punta en aros y cilindros, y pistones sofisticados que ayudan fuertemente a los lubricantes más evolucionados.

El consumo excesivo de aceite es un problema que nadie quiere tener.

Algunos dueños, muy celosos en el cuidado del vehículo, consideran “una cuestión de honor” que su máquina no queme aceite. La mayoría de los motores actuales consumen menos de 1 litro cada 15.000 km. También hay algunos que no consumen casi nada de aceite, pero al aumentar el odómetro, su desgaste y consumo de aceite crecerán muy rápidamente. Lo dicho: un poco de consumo es “saludable” para el motor, lo preserva del desgaste.

El uso de un litro de aceite cada 5.000 km puede aparecer en motores con alto kilometraje. Esa cantidad de aceite es aún aceptable, pero si se alcanza un litro cada 1.000 km estamos ante un problema a resolver inmediatamente. Esto anula y ridiculiza a cualquier cálculo económico. Además, se empieza a notar humo azulado en el escape y un característico olor ácido, signos muy evidentes del quemado excesivo del aceite.

 Aquí aparece un conflicto entre las aspiraciones del dueño del auto con las indicaciones de la fábrica automotriz, que establecen los límites de lo “normal” en consumo de aceite, con una óptica muy conservadora o permisiva. Por ejemplo Audi, BMW, y Subaru adhieren firmemente a la declaración técnica de que un cierto consumo es lógico en la operación del vehículo. Correcto, pero cuando vamos a los valores que indican en los manuales, su posición puede resultar decepcionante. Audi y BMW establecen como estándar que un litro de aceite consumido cada 1.000 a 1.200 km “es razonable” ¿?

¿Cómo medir el consumo de aceite?

Una de las razones por las cuales las automotrices se comportan con cautela, es que la medición del consumo de aceite es muy imprecisa, variable, y sobre todo porque interviene el usuario. Por ejemplo, cuando el dueño del auto está alerta por el posible defecto de su motor, pondrá mucho empeño en medir todos los días el nivel de aceite, probablemente rellenará el nivel siempre hasta el “máximo” de la varilla. Esto trae aparejada una distorsión en las lecturas del consumo.

Con el aceite al máximo se produce un mayor batido y una niebla más densa en el cárter, así se “inundan” las paredes de cilindro y no se le da tiempo a los aros rasca-aceite para tomar ese exceso de lubricante y llevarlo de regreso al cárter. El resultado es que queda en las paredes de cilindro más aceite para ser “empujado” hacia la cámara de combustión por el paquete de aros de pistón, y allí se quema, aumentando innecesariamente el consumo. De ahí nuestra insistencia en la recomendación de que se agregue aceite sólo cuando el nivel está por debajo del punto medio de la varilla.

¿En qué momento cambio el aceite?

Lo lógico es hacerlo a la mañana, antes de poner el motor en marcha, y sobre un piso lo más nivelado posible. Se asegura así que todo el aceite haya drenado de las partes altas del motor.
Si se hace durante el día deben dejarse pasar unos 5 minutos después de detener al motor, para tener esa estabilización del nivel, y debe procurarse que la temperatura del motor sea similar en todos los casos.

Si bien hablar de litros de aceite consumidos por kilómetros recorridos es lo más habitual para los usuarios de automóviles, los especialistas prefieren una relación que tenga en cuenta las condiciones de trabajo. Así, el sentido lógico indica que a mayor régimen de giro (más rpm) se consumirá más aceite, y que a mayor potencia erogada, también habrá un aumento de dicho consumo. Esto no es estrictamente correcto.

Hemos visto motores estacionarios que consumen más aceite a carga parcial que a plena potencia. La explicación está en la pérdida de sellado de los aros de pistón, cuando no son “empujados” hacia la pared de cilindro por los gases de la cámara de combustión.

Entonces…

Se define un índice en relación al aceite consumido con el volumen de combustible empleado en la operación. Desde ya que esto no garantiza la desaparición de las discrepancias entre los resultados deseados por el usuario contra las indicaciones del fabricante. Además empieza a jugar la posición tomada por los talleres especializados o de terceros, que también “se cubren” frente a los posibles errores de reparación.

Un ejemplo se produce con los talleres reparadores de Caterpillar, que publican sus valores aceptables del índice:

Notamos que en las primeras horas de funcionamiento del motor (puede ser nuevo o recién reparado, lo que llamamos “overhaul”), el consumo de aceite aceptado es mucho mayor que en la vida media. Eso es cierto puesto que estamos hablando de un período de asentamiento del motor reparado, cuando el contacto entre los aros de pistón y la pared del cilindro no es bueno, y hay defectos de estanqueidad de la cámara de combustión.

Lo que sí es criticable es el valor “aceptable” con mucha diferencia de los valores de fábrica. Vemos que en los motores más modernos de la línea “C” la diferencia es de un 50%. Podemos pensar que el taller está tomando demasiadas precauciones:

Salta a la vista una diferencia tremenda: es un valor de consumo de aceite de, a lo sumo, la cuarta parte de lo que publica la cofradía de los talleres independientes.

Cómo solucionar el alto consumo de aceite

Se preguntarán qué debemos hacer si notamos en nuestro vehículo un consumo alto de aceite. Como siempre, la respuesta es empezar por las cosas más simples y que a veces desechamos porque “no pueden ser posibles”.

Normalmente tendemos a realizar una investigación desde cero y vemos los problemas más
complejos de lo que en realidad son. Hay que analizar siempre los casos más sencillos y evidentes, sin imaginar “dramas mecánicos”
Ya mencionamos el primer ejemplo: No hay que mantener un nivel alto en la varilla.
El paso siguiente es controlar el estado del filtro de aire, cuya influencia es muy fuerte sobre el consumo y es difícil de imaginar.
Un filtro obstruido provoca un gran vacío en el múltiple de admisión y en la
cámara de combustión, por lo cual “chupa con más fuerza” al aceite por las guías de válvula de admisión y por el laberinto de los aros y ranuras de pistón. Por otro lado, el aceite retenido sobre las paredes del cilindro, en el rayado cruzado del bruñido, tiende a evaporarse más con un alto vacío en la cámara. Como vapor, el lubricante se suma a la mezcla aire-combustible y por lo tanto será quemado.

“Mi motor no consume aceite”

El verdadero gran problema es que no haya consumo en absoluto. Eso significaría que el aceite consumido está siendo “compensado” por combustible que entra al cárter, por distintos mecanismos. Puede ocurrir tanto en nafteros como en diésel, en especial cuando hay 10% de biodiesel en el gas oil.

Autor 
Antonio J. Ciancio

Asociado e investigador del Centro Argentino de Tribología.